Entradas etiquetadas como muerte

¿Se puede vaciar el alma a un cuerpo cibernético?

all is full of loveLa ciencia es la forma más efectiva para evangelizar genios.

¿Es en realidad posible pasar el alma a una máquina? ¿Cómo lograr capturarla sin perder su pureza? El cuerpo es el responsable de corromper el alma, pero también es el que la mantiene en el mundo terrenal. El alma puede ascender solo si comprueba que pudo someter y superar a su cuerpo.

Sin cuerpo el alma podría liberarse de la crueldad, de la ira, de la frustración, del odio, pero tampoco podría experimentar la compasión, la solidaridad, el amor.

¿Dios permitiría a las almas desligarse de él y dejarlas a la deriva?, ¿Realmente podrían desligarse?

Actualmente podemos reemplazar muchos de los órganos y miembros del cuerpo e incluso por aparatos mecánicos, perfectamente refaccionables. El cerebro, en algún momento, podría ser objeto de dichos reemplazos.

El cuerpo, responsable de los sentimientos por los que puede optar el alma, su única razón de ser es la contención efímera de ella. Al perder su fin, entonces las almas puras y contenidas en envases cibernéticos, decidirían eliminar a todos los cuerpos impuros y responsables de grandes atrocidades en el pasado.

Pero de esa manera, ya superado el incidente de la muerte y el fin incontrolable del alma, entonces ¿Cuál sería el propósito de la supervivencia de esta? No habría necesidad de reproducción, tampoco de preocupaciones banales como la alimentación, el trabajo, la superación, seríamos eternos como Dios.

Entonces descubriríamos que no habría ninguna razón para las incomodidades del mundo terrenal y el alma finalmente, con la lucidez que le daría su recipiente cibernético y sin el sesgo del cuerpo, decidiría regresar a la verdad de la que alguna vez fue parte. Solo que no habría ninguna prueba de que mereciera unirse a ella, ¿Que hará Dios con esas almas?

Anuncios

, , , , ,

Deja un comentario

La muerte y el dolor

Perro sin vida

Muerte y dolor ajeno

El dolor de la muerte prevalece entre los que la sobreviven. La muerte es insignificante, es solo un cambio de estado, un evento en ocasiones inesperado pero totalmente previsible. Podemos ser indolentes con la muerte de los que nos rodean o en cambio sufrirla hasta los huesos. Sin embargo, lo seguro es que nunca podrás tener ninguna reacción derivada de la propia.

¿Entonces la muerte es lo que nos acongoja? Más bien podría ser el sufrimiento que nos deriva de la agonía y el final ajeno. Empatizar con el ser vivo que observamos y nos recuerda el dolor que en más de una ocasión hemos sentido (sin reflexionar que el dolor es solo una manifestación bioquímica del cuerpo).

Pero la paradoja es que el cuerpo es capaz de encadenar a nuestra alma, solo si se alimenta de otros organismos que en alguna ocasión albergaron vida. Pero nuestro cuerpo no se conforma con eso, nuestro cuerpo es obsceno, disfruta el dolor ajeno y la sangre le produce una extraña satisfacción. ¿Como abstraer el alma del cuerpo?

¿Ya ves? No soy yo, es mi cuerpo.

, , ,

Deja un comentario